Nunca les ha
pasado que antes de dormir se preguntan
Y si le hubiera
dicho algo tal vez las cosas hoy serian diferentes?
Algo así es mi
historia y aunque la moneda ya estaba en el aire y ningún lado me convencía
Siempre hubo
espacio para las dudas
Que hubiera
pasado de haberlo dicho? Que hubiera cambiado?
Lo que si
recuerdo y no dude en decirlo es que me sentía solo, solo de no tener a nadie a
pesar de siempre estar juntos, un tanto vacio.
Es como sentirse
solo pero no triste.
Quiero darle las gracias a un comentario dejado en mi blog. No deja de sorprenderme que alguien esté leyendo lo que escriba y que no deje nunca un comentario. Me gustaría mucho que, a partir de ahora, pase a visitarme en mi nuevo blog:
ResponderEliminarhttp://franciscagarciamenendez.blogspot.com
Me parece que no es un enlace directo porque la página se redirecciona a Google+ y una vez allí, al blog. Es complicado. Sentiría que no lo encontrase. A mi me encanta recibir visitas.
Claro que a todos nos ha pasado alguna vez lamentar cuando ya no tiene remedio...las palabras no dichas, creo que callamos porque tenemos miedo a que no nos comprendan. La incomunicación. Los seres humanos somos muy complejos, tememos que nos rechacen, que nos hieran, en fín. Hay que eliminar esas barreras porque, finalmente, el silencio nos va a hacer más daño que un rechazo que deja la verdad zanjada. La duda es smantener la esperanza y la esperanza en vano nos hace prolongar el sufrimiento. Bueno, esta es mi manera de pensar en relación con el tema que nos planteas.
Lo más positivo es el final: sentirse solo pero no, triste.
Afectuosamente. Franziska